Levante, 5 de mayo, 2007

 Opinión

ANTE EL 27M

A Carmen Alborch, futura alcaldesa de Valencia
 
 
DAMIÀ MOLLÀ

Querida Carmen, esta carta está dirigida a ti pero destinada a los electores de la ciudad de Valencia. Tiene una intención muy clara y sencilla: pedir que te voten para que seas alcaldesa de la ciudad. Te conozco y puedo garantizar a los electores desde que eres una magnífica gestora, así como una incansable trabajadora pese a que tu imagen sea algo frívola. Recuerdo que tú te levantabas a las ocho para irte a trabajar a tu despacho y yo lo hacía un poco más tarde. Me dejabas un despejador calentito (café con leche para que yo me despejara al despertarme) y cuando me lo tomaba ya estaba frío.

Recuerdo también, como dato de tu fortaleza, que cuando asesinaron a tu maestro universitario profesor Broseta estabas muy afectada y tus compañeros de departamento me dijeron que me pusiera a tu lado cuando llevabais el féretro a hombros por el claustro de la Univeristat para relevarte por si por el dolor no podías terminar el recorrido. No hizo falta que te relevara porque tu dolor no mermó tu entereza y ni tu fortaleza. Recuerdo también, y lo digo para que los electores te conozcan mejor, que muchas tardes tenía que ir a tu despacho y obligarte a cerrar los libros recordando aquella canción de Raimon «tancaré el llibres per abraçar-te...».

Cuando empezamos a salir juntos, yo hacía política clandestina (qué pasión luchar contra alguien) y era yo quien quería ser político. Tu serías catedrática. Pero ya sabes que los caminos del destino son inescrutables. Casi tanto como los de Dios. Gestionaste magistralmente el IVAM, fuiste una excelente consellera de Cultura y acabaste de ministra en Madrid. ¡Dios! Qué curriculum vitae político más relevante para dirigir la Alcaldía de Valencia.

Y termino. Uno de nuestros maestros sentenciaba que en la prensa los artículos debían ser cortos porque se leen bien entre los anuncios de televisión o bien cuando hacemos cosas que nadie puede hacer por nosotros. Quizás haya que matizar que, hoy, durante los anuncios de TV se puede leer Anna Karenina del maestro Tolstoi. Sé que te han censurado en la TVV, que te están haciendo boicots como los que han hecho al reportaje Ja en tenim prou... no olvides que hay muchos intereses creados para que nada cambie, incluso aquel del príncipe Lampedusa, «hay que cambiar algo para que todo continué como antes». Pero sé que tú, si llegas a la Alcaldía, levantarás hasta las alfombras para limpiarlo todo.

Mi querida Carmen, te dejo deseándote más suerte aún que a Segolen Royal, pues me encantaría verla de presidenta de los franceses. Quizás Segolen aún lo consiga a la espera de la segunda vuelta de los comicios franceses. Y a mí me encantaría verte en el balcón del Ayuntamiento proclamando la III República o, cuanto menos, en las torres de Serrano fent la crida, pidiendo al mundo entero que Valencia les invita a visitarla durante sus fiestas mayores.

Carmen, no te desanimes por nada como siempre has hecho.

Besos y versos.



*Departament de Sociologia i Antropologia Social. Universitat de València.